Introducción
¿Y yo, qué hago con mis ahorros?, de Víctor Alvargonzález, es un libro breve dirigido al ahorrador conservador que, tradicionalmente, cuando quería rentabilizar sus ahorros, buscaba los clásicos depósitos a plazo fijo, también llamados imposiciones a plazo fijo.
Este tipo de ahorrador, con un perfil de inversión conservador, tiene una aversión al riesgo importante, por lo que prefiere la renta fija a la variable. Y hasta hace pocos años, además, no encontraba ningún problema a la hora de contratar depósitos a plazo en su entidad financiera.
En la actualidad, este perfil de ahorrador (y son muchas las personas que pueden sentirse identificadas con esta descripción) se encuentra con varios obstáculos a la hora de seguir invirtiendo sus ahorros de esa manera:
- La rentabilidad de las imposiciones a plazo es históricamente reducida. En los últimos años, los tipos de interés ofrecidos por los depósitos a plazo se han mantenido prácticamente en el 0%, por lo que el ahorrador tiene la sensación de no obtener ninguna rentabilidad real por sus ahorros.
- Las entidades financieras están más interesadas en comercializar otro tipo de productos, que a ellas les resultan más rentables, que en ofrecer depósitos tradicionales.
- Hay menos confianza en el personal de la banca. Después de lo ocurrido con las participaciones preferentes, con las que muchos ahorradores que buscaban un simple depósito a plazo se encontraron con un producto muy distinto y poco adecuado para su perfil, la confianza en quienes comercializan estos productos ha caído de forma notable.
- Hay más miedo. ¿Quién temía hace años que un banco o una caja de ahorros pudiera quebrar? Hoy esa posibilidad se contempla con más naturalidad. Casos como los de Fórum Filatélico o Afinsa, que algunos ahorradores llegaron a equiparar equivocadamente con entidades financieras al uso, también han contribuido a aumentar el miedo a perder los ahorros de toda una vida.
Con todas estas consideraciones sobre la mesa, la situación actual resulta muy complicada para el ahorrador conservador español. De hecho, el propio título del libro es la pregunta que se hacen hoy muchas personas que ya no saben cómo rentabilizar sus ahorros.
Datos del libro
- Páginas: 127
- Editorial: Deusto
- Año de publicación: 2014
- Autor: Víctor Alvargonzález
Reseña del editor
Dada la baja rentabilidad actual de las herramientas tradicionales de ahorro, inversores y ahorradores requieren de métodos alternativos de inversión para obtener una mayor rentabilidad sin por ello incrementar el riesgo contraído. Este libro explica con detalle dichas alternativas, tales como la deuda pública (con rentabilidades muy superiores a cualquier depósito) o los fondos de inversión.
Asimismo, explica con detalle todo lo que un inversor debe saber a la hora de negociar con su banco y, sobre todo, todo lo que debe preguntar antes de contratar cualquier tipo de producto. Preguntas que a menudo, ya sea por desconocimiento, vergüenza o exceso de confianza con nuestro asesor bancario, dejamos de hacer, como por ejemplo: ¿Puedo disponer de mi dinero? ¿Cómo? ¿Hay penalizaciones? o ¿Qué riesgo asumo?
Y es que, en el escenario desinflacionista en el que nos encontramos, hay que disponer de toda la información posible para analizar las ventajas e inconvenientes de cada inversión, sin dejar cabos sueltos y minimizando el riesgo. Para ello, este libro ofrece un auténtico kit de supervivencia para obtener una rentabilidad razonable para los ahorros y, al mismo tiempo, poder dormir tranquilo.
Índice del libro
- Prefacio
- «Nadie da duros a cuatro pesetas»
- Que el producto le cautive, no que acabe usted cautivo del producto
- Si no lo entiende, no lo compre
- Teoría de la relatividad (financiera)
- ¿Qué es una prima de riesgo?
- La importancia de la autodisciplina
- Los dogmas, para la fe
- El discreto encanto de la gomina y el «cariñito»
- El ladrillo también «sube»
- Cartera para Juan Ahorrador
- Cartera para Juan Inversor
- Créditos
Reseña personal
Este libro ofrece bastante sentido común, eso sí, de nivel muy básico. Si el lector cuenta con conocimientos financieros avanzados, el libro se le quedará corto. Está pensado para el ahorrador conservador que no sabe qué hacer con sus ahorros y necesita una primera orientación clara y sencilla.
Alvargonzález explica ideas y conceptos que todos deberíamos tener presentes y que, sin embargo, muchos ahorradores pasan por alto, como que:
- «nadie da duros a cuatro pesetas»
- la rentabilidad es siempre algo relativo
- no conviene contratar nada que no se entienda bien
- en economía, prácticamente todo es posible
- la economía se mueve por ciclos
El libro también explica algunos productos financieros y conceptos como la prima de riesgo, y trata de demostrar que incluir un pequeño porcentaje de renta variable en la cartera puede aumentar la rentabilidad media de la inversión, vista como un todo, sin que ello suponga un incremento significativo del riesgo asumido.
Una de las ideas más interesantes del libro es precisamente que «la rentabilidad es algo relativo», ya que hay que relacionar siempre los tipos de interés que ofrecen los bancos con la inflación existente en cada momento; una rentabilidad nominal atractiva puede no serlo tanto en términos reales.
Además de esta y otras ideas, los dos capítulos finales del libro presentan una propuesta de cartera de inversión tanto para el ahorrador medio como para el inversor medio español. La diferencia entre ambos perfiles es que el segundo está dispuesto a asumir un pequeño plus de riesgo adicional, sin dejar por ello de mantener un perfil conservador.
Recomiendo este libro si el lector se siente identificado con lo descrito: conocimientos financieros básicos y perfil conservador, que ya no encuentra atractiva la rentabilidad que le ofrece su entidad financiera para un depósito a plazo y no tiene claro qué hacer con sus ahorros.
